
Un hermoso cuento infantil en español para niños de 3 a 6 años. La Serpiente Verde y la Mariposa es perfecto para leer antes de dormir.

Había una vez una serpiente verde llamada Serena. Serena vivía en un jardín tropical lleno de plantas y flores.
Serena era muy hermosa. Tenía escamas verdes brillantes que cambiaban de tono con la luz del sol. Era larga y sinuosa, moviéndose con gracia entre las plantas.
Sin embargo, Serena se sentía sola. Muchos animales tenían miedo de ella porque era una serpiente. Incluso cuando ella solo quería ser amable, corrían cuando la veían.
"Cómo desearía tener amigos," pensaba Serena tristemente.

Un día, mientras Serena descansaba bajo una hoja grande, vio una mariposa posarse sobre una flor cercana. La mariposa tenía alas de colores brillantes: azul, rosa y amarillo.
Serena observó la mariposa maravillada. "Qué tan hermosa eres," pensó Serena.
La mariposa vio a Serena y voló hacia ella. "Hola," dijo la mariposa con voz suave. "¿Cómo estás?"
Serena estaba sorprendida. Nadie le había hablado antes sin correr primero.
"Hola," respondió Serena. "Estoy bien, un poco sola."
"¿Por qué estás sola?" preguntó la mariposa.
"Porque los animales tienen miedo de mí," explicó Serena. "Soy una serpiente."

La mariposa se rió suavemente. "¿Te he dicho que soy muy buena juzgando carácter? Sé que eres amable por la forma en que me miras."
Serena estaba emocionada. "¿En serio?"
"Sí," confirmó la mariposa. "Mi nombre es Bella. ¿Cuál es tu nombre?"
"Soy Serena," respondió la serpiente.
"Encantada de conocerte, Serena," dijo Bella.
Desde ese día, Serena y Bella pasaron juntas muchas horas. Serena le contaba sobre su vida en el jardín, y Bella le contaba sobre sus viajes entre las flores.

Un día, otros animales del jardín vieron a Serena y Bella juntas. Estaban sorprendidos.
"¿Por qué esa mariposa está con la serpiente?" preguntó un escarabajo.
"¿No tiene miedo?" preguntó una araña.
Bella escuchó estos comentarios y decidió hablar.
"Amigos," dijo Bella, "Serena es muy amable. No tienen miedo de ella. Es una buena amiga."
Los animales escucharon pero no estaban convencidos.
Serena también habló: "Entiendo que tengas miedo, pero quiero que sepan que no haré daño a nadie. Solo quiero tener amigos y vivir feliz en este jardín."

Los animales observaron a Serena durante los siguientes días. Vieron cómo Serena ayudaba a otros animales: guio a un pequeño insecto perdido, compartió su lugar con una lagartija cuando llovía, y ayudó a las aves a encontrar gusanos para sus polluelos.
Poco a poco, los animales comenzaron a aceptar a Serena. Comenzaron a hablar con ella y jugar con ella.
Serena estaba muy feliz. "Gracias, Bella," dijo Serena. "Si no fuera por ti, todavía estaría sola."
Bella sonrió. "Todos merecen tener amigos y ser aceptados," dijo.
Desde ese día, Serena ya no se sentió sola. Tenía muchos amigos en el jardín, y todos aprendieron que no debían juzgar a otros sin conocerlos primero.
Serena y Bella continuaron siendo mejores amigas, mostrando al jardín que la amistad puede crecer en los lugares más inesperados.
Fin